lunes, 5 de mayo de 2008

Nueva inyección de moral

Saludos desde la llanura.
Hola a todos. Esta tarde hemos seguido (mi hermano y yo) con el trabajo de imprimación de las motos (su lambretta y mi vespa).
Se ha producido un cambio en cuanto a cómo estábamos trabajando, un cambio herramental para aclararnos (de herramienta, vamos).
Esta tarde hemos seguido pintando pero con otra pistola de pintura, la misma con la que dimos la imprimación de urgencia en el pueblo.
Ha sido como una revelación, ya estamos tranquilos, seguros de que vamos a ser nosotros los que terminemos de pintar las motos, y también hemos sabido cómo era posible que esa primera imprimación nos saliera tan bien y después de aquello, digamos no tan bien.
La diferencia está en la pistola de pintura, y es que la que usamos ahora es mucho mejor, además trabajamos con un compresor más potente y con depósito (el anterior no tenía) y hemos notado muchísima diferencia. No voy a entrar en detalles técnicos, una cosa curiosa: la pistola buena, la de ahora, es casi del tiempo de las motos, julio de 1969, otra reliquia vamos.
En principio, como estamos imprimando vamos a la vez, una capa, lija y masilla para los bullones, lija y otra capa, así hasta tres, algunas piezas tienen ya suficiente con dos capas. Después pasaremos a pintar la vespa (color azul cielo, el original que llevaba) y cuando esté terminada a la lambretta (combinada en crema o marfil con chocolate, al menos de momento).
De momento no os digo nada más.
Hasta pronto.

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